La sandía gigante tiende a desaparecer

Entrevistamos al especialista en cucurbitáceas, el Ing. Roberto Crino. El profesional de amplia trayectoria en el sector hortícola realizó una breve conferencia, la cual nos sirvió para plantearnos las preguntas que no podíamos dejar de hacerle.

La empresa
Para comenzar le pedimos que presente a su empresa y nos haga un resumen del trabajo que realizan. Pero lejos de contestarnos dijo, “el Concurso -la mejor sandía-, más allá cual sea el resultado, es importante el momento de confraternidad y encuentro de productores que se genera, felicito a la empresa Agroisumos Ardisone por organizarla”.
Ahora sí, nos contestó, “La empresa es de importación, desarrollo y distribución de semillas. Nuestra sede está en Mendoza, pero trabajamos en todo el país”. Nuestros objetivos son “Mejorar las posibilidades de éxito de nuestros clientes al momento de iniciar un emprendimiento agrícola”; y “Proporcionar semillas híbridas, que permitan obtener cultivos con altos rendimientos y productos de calidad”.
“Cada zona tiene su tipo de sandía porque cambian sus necesidades”, continúa explicando Roberto. “Santiago del Estero necesita una sandía pesada, más redondeada”. “Nuestra sandía se llama ‘Barriga’ que es de ciclo intermedio a largo. Con una planta muy vigorosa y de buena cobertura foliar, altamente productiva. El fruto es oval. Se destaca por su tamaño que supera ampliamente los 15 kg. Es tolerante a Fusarium. Y la semilla tiene un calibre apropiado para siembra directa”. dijo.
Ahora estamos haciendo el lanzamiento de la sandía “Mony”, que es una variedad temprana, de más de 12 Kg. y con una muy buena cobertura foliar.

Las semillas
Crino nos explicó que en esta provincia el mercado de semillas no está polarizado, ya que el productor tiene muchas variedades para elegir y dijo que todas las empresas tienen una porción de mercado, no hay grandes líderes.
“Las semillas que distribuimos son de una empresa de Israel” indicó Roberto, y nos cuenta como es el proceso para generar una nueva variedad. “Nosotros les indicamos los distintos mercados a los que llegamos y ellos hacen una preselección y nos las envían. Aquí hacemos los ensayos, primero los nuestros y luego con agricultores de cada zona. De esa manera medimos precocidad, firmeza, dulzor, tamaño y calidad de la planta entre otros parámetros. Con mucha suerte al tercer o cuarto año ya puede salir una nueva variedad comercial” dijo.

El mercado
Roberto trata de explicarnos, en pocas palabras, como funciona el mercado de la fruta desde el punto de vista de un productor local. “La mayoría de los productores de Santiago tienen alguien que le compra la fruta, que normalmente es el empacador. Pocos son los productores que venden su fruta en un mercado final”, dice Crino. Y amplia, “Sucede en todo el país existen grandes concentradores de fruta, y ellos saben cuándo y dónde distribuirla”. Los grandes mercados concentradores se encuentran principalmente en las cuatro provincias: Buenos Aires, Córdoba, Santafé y Mendoza” nos explica. “Un productor de Santiago o Formosa, difícilmente pueda llegar a los mercados de las cuatro provincias, a no ser que esté muy organizado” expresó. “Ahí aparece la figura del empacador o distribuidor de fruta. Ellos compran o hacen acuerdos con productores y redistribuye a las zonas necesitadas”, finalizó su explicación sobre los mercados.

La tecnología
En un mercado tan competitivo vemos que el uso de tecnologías es importante, y eso es lo que le preguntamos a Roberto, quien nos respondió. “Estamos notando que el productor santiagueño está implementando tecnología como riego por goteo, nivelación de suelos, uso de plásticos etc. Esto antes no pasaba, el productor de Santiago antes sembraba la sandía y esperaba que llueva. Los últimos años está implementando esta tecnología para no quedar afuera del mercado con los rendimientos principalmente. Si no tienen un rendimiento mínimo de sandía, por más caro que valga el producto en los mercados, no alcanzan a cubrir los costos. Eso conlleva a que, si bien incrementan sus costos, obtienen más kg por hectárea” dijo.

El futuro de la sandía
Durante su conferencia nos llamó la atención que habló de unas sandías especiales, y sobre eso le preguntamos, a lo que nos contestó: “En países desarrollados el concepto de sandía gigante prácticamente ha desaparecido y fue hacia un concepto de sandía personal o familiar, que pesa entre dos y cuatro kilos. Tiene otras características además de ser chica, no tiene semillas, mejora mucho la calidad de la pulpa, es más roja, dulce, firme y su manipulación es más fácil” expresó. Roberto continúa diciendo que lo principal de esa fruta es que “es un producto siempre fresco, porque se compra, se come en un postre y en un día desaparece, no hay que guardar fruta para el otro día”.
Para terminar, Crino dijo, “Son conceptos difíciles de introducir al mercado porque el costo de la semilla es mayor, las producciones son menores y, por ende, el producto final tiene que ser más caro. El kilo de sandía individual es más caro que el de la grande, por ende, el mercado todavía esta reticente de incorporar este producto en sus mesas. Indefectiblemente va a llegar, es un viaje de ida, ningún país que ha empezado con este tipo de fruta ha vuelto atrás”, finalizó.

Autor: Carlos F. Hamann. Publicado en revista Campo para Todos N° 166.

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