INTA Quimilí: Balance de su intervención en los territorios del Este de Santiago del Estero durante el 2017

Logro: Durante el 2017 la EEA Quimilí estableció fuertes vínculos con sus socios territoriales públicos o privados, lo que la llevó a ampliar su territorialidad, conseguir más recursos, ejecutar mejor los proyectos a los que se presentó, responder a demandas y ser puesta en valor por los productores de los diferentes sectores.

¿Cuáles fueron los principales logros que tuvo el trabajo de los técnicos este año?

El mudarnos a nuestro edificio propio, muy moderno, con energía fotovoltaica como novedad y cisternas para la captación de agua de lluvia (uno de los ejes de trabajo), contribuyó a la concreción de los logros y presentarnos en sociedad como una EEA que aplica y respeta normas de seguridad y está al servicio de sus socios en el territorio.

En cuanto a la energía fotovoltaica, la EEA junto a la facultad de Ciencias Exactas de la UNSE y Gerencia de Infraestructura de INTA desarrollaron un software que monitorea en tiempo real la generación y consumo de la energía y se lee en Buenos Aires. La información generada y los modos de trabajo de la EEA, son usados por la gerencia para corregir errores y plantear futuros diseños a nivel país. También nos permitió ahorrar en personas que monitorean y estar en condiciones de generar propuestas para cambios que nos generen ahorro. De hecho, estamos trabajando en el proyecto para independizar lo más que podamos a la EEA de la energía de red.

 

Al ser la EEA deficitaria en recursos humanos, se propuso trabajar en un plan de captación de recursos humanos, que vayan a la experimental. La casa de becarios está totalmente equipada para cuatro personas (3 becarios) y es un apoyo para recursos que vienen de lejos. Los becarios no solo se buscan para Quimili, sino también para las AER con similares estrategias. Impacto: los técnicos con posibilidad de dirigir tesistas reforzando su formación, ya tenemos cuatro tesistas de la UNSE y vendrà una de doctorado a través de nuestro trabajo con EEA Rafaela.

El enfoque territorial es prioritario en la EEA Quimili y en sucesivos años continuará el trabajo para plasmarlo. En este orden, los CLA de las agencias se regularizaron incorporando a diferentes actores y reflejan la diversidad de sistemas y estratos de productores (cinco de seis CLA logrados).  Este año se trabajó aumentando la cobertura territorial, en alianza con otros socios: SAF, AACREA, AAPRESID, empresas privadas. En Enero, Dios mediante firmaremos el contrato por la primera Chacra INTA-APRESID en el norte, en la localidad de Sachayoj e iniciando las conversaciones para una nueva.

El trabajo con grupos CREA se fortaleció, con la participación de nuestros técnicos en las mesas técnicas y en las Jornadas de Actualización, tanto agrícolas como ganaderas con presentaciones y posters. La jornada ganadera se realizó en nuestra sede. (10 técnicos participaron en una reunión de 150 asistentes). Se generaron cuatro nuevos proyectos con CREA que pasaran a convenio. Además, becaron a 6 integrantes de la experimental y dos del CLA Sachayoj para participar en el CREATech que se desarrolló en Córdoba. Esto nos permitió traer nuevas ideas y estrechar vínculos.

En articulación con CASAFE se desarrollaron 2 jornadas para técnicos sobre uso responsable de agroquímicos y en respuesta a una solicitud de CLA Bandera, se realizó una jornada sobre cuidado de la biotecnología en soja, maíz y algodón. Se continuará con esta línea de trabajo.

Los proyectos especiales, permitieron ampliar la territorialidad y la articulación con la SAF y ONGs. Se obtuvieron 13 proyectos, lo que llevo a ejecutar más de 6 millones de pesos. Para ello Administración de la EEA trabajó muy fuerte en concordancia con los técnicos de terreno. Se beneficiaron con proyectos de acceso al agua a más de 400 familias y se abrieron 5 zonas nuevas de trabajo. Estas obras permitirán que se puedan entablar en la segunda etapa proyectos productivos para el 2018. Los extensionistas consideran que esto tendrá un alto impacto. El Programa Pro-huerta tuvo una fuerte inserción, cumpliendo los objetivos fijados en el plan anual, siendo monitoreados por un sistema de la experimental, que arrojo que al menos el 80% de las semillas que se entregan son sembradas. Gran trabajo de los extensionistas.

Este año nos propusimos estimular la salida de los técnicos a campo y reforzar las agencias más débiles. En ese orden se llamó a concurso para la jefatura de AER Bandera, concursamos dos becas de ayudantes de investigación para Sachayoj y Monte Quemado, que las ganamos, pero no llegaron a sustanciarse. Se trabaja en la vinculación de los técnicos de GAL y Cambio Rural a las agencias. La posibilidad de que los extensionistas hagan extensión, más allá de los programas es el norte de la experimental.

En cuanto a investigación, a pesar de la limitante de no tener campo experimental, se lo transformó en una visión de ventaja (esto no quiere decir que no necesitemos herramientas), para que los técnicos investiguen en escala alta, en vínculo estrecho con los productores y las agencias. Este año tuvimos la primera presentación internacional de una de nuestras técnicas en un Congreso en Viena (Austria) y otra fue becada para un intercambio en Egipto. Participamos en jornadas provinciales como organizadores o invitados. Avanzamos, con la visión de construir sobre los cimientos de la anterior gestión, sabemos que faltan muchas cosas por hacer, pero tenemos la gran voluntad de trabajar, de establecer vínculos, aun cuando nos condicionen las circunstancias, además mantenernos unidos, en un ámbito de respeto y eficiencia para contribuir al desarrollo de nuestra región.

En extensión, hubo un gran trabajo de los técnicos, que trabajaron en proyectos de alto impacto. Una de las mayores satisfacciones fue que un técnico me dijese: ·”trabajamos como nunca, pero estoy feliz, hasta puedo trabajar sin medir el tiempo que doy, ha sido un gran año, se trabajó muy Bien, tranquilos, con libertad y creo que podemos lograr muchas mas cosas”. Para mi como directora eso es reconfortante.

Se retomó el trabajo con medianos a grandes productores, y con mucho esfuerzo, Sachayoj logró que se armara una Chacra de INTA _APRESID, que firmara el convenio Dios mediante en enero próximo.

En el otro extremo de un solo proyecto especial de pro huerta pasamos a tener 12 en el territorio y se logró por el esfuerzo de jefes de agencia y hasta coordinadores que formularon proyectos de alto impacto, especialmente en la temática agua.

Además, no puedo dejar de reconocer el trabajo sobresaliente de la gente de administración, con solo tres personas se pusieron al hombro la administración de una masa de recursos a la que no estaban acostumbrados, mi reconocimiento a ellos y a su capacidad de articular con los técnicos.

 

¿Qué temáticas o preocupaciones quedaron sin concretar?

Aun nos debemos el tema de los proyectos de investigación en forma de “observatorios” donde puedan interactuar todos los investigadores y trabajar de manera interdisciplinaria y que eso nos distinga en la manera de trabajar con sistemas reales. Nos falta fortalecer el equipo en ganadería, es una gran deuda porque nosotros tenemos a la zona con mayor producción ganadera del NOA. Un gran trabajo para hacer más fuerte la articulación extensión investigación (vamos a hacer un taller en marzo) y que vamos a tener que trabajar con los CLA y el centro regional para lograr los recursos que nos faltan.

Lo que tenemos que mejorar es la comunicación interna y externa, eso no logramos todavía, pero vamos a buscar estrategias.

También nos queda el trabajo de concretar en resultados todas las alianzas que logramos con diferentes actores.

 

¿Qué se proyecta para el 2018 desde la Experimental Quimilí?

En primer lugar, sabemos que será un año con restricciones presupuestarias y que tenemos que prepararnos para trabajar en ello, marcando prioridades, teniendo en claro que vamos a dejar y que no tenga impacto alto. Por el otro sentido, buscar más recursos extrapresupuestarios, más alianzas fuertes (público-privado y público-público) y ser capaces de proponer o de obtener resultados de innovación en un marco de restricciones.

En el 2018 pensamos abrir el trabajo en Tintina, en alianza con la Sociedad Rural, en una estrategia para tener más presencia territorial. La Sociedad Rural tiene un laboratorio que tiene que poner en marcha y nosotros nos asociaríamos a este para trabajar.

También pensamos en trabajar con el programa cambio Rural con productores medianos a grandes que no estén impactados por otros programas. Es el desafío de conseguir buenos técnicos para esto y con buenas temáticas de modo de satisfacer las demandas de estos.

Con el programa Pro-huerta, queremos avanzar un escalón más e ir hacia valor agregado y en el tema agua trabajar con proyectos de impacto alto.

En extensión, liberar tiempo para que los extensionistas de carrera trabajen en extensión pura, logrando nuevos grupos, grupos INTA a lo que se atienda.

Otro desafío grande es buscar herramientas de consulta, para atraer a los productores ya que tenemos en nuestro territorio perfil de productores alto y trabajar en un laboratorio de análisis de datos, usando datos generados por nosotros o por nuestros socios territoriales, procesarlos y ponerlos al servicio de ellos.

En investigación, investigar en alta escala con alianza con productores, transformar la toma de datos en conocimiento y esperamos que se reciban los primeros magisters de la unidad. Tambien la interdisciplinariedad y la alianza con otros prets, va a ser el desafío.

Para lograrlo tenemos que afianzar el sentido de pertenencia, del trabajo en grupo, el aspecto territorial, la comunicación, que no es nuestro fuerte.

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